Mi prosa y su extravío.
Andrea Saldaña Rivera.
Déjame amarte así, con la certeza ya eclipsada que va rumbo al destierro. Con la bendita lluvia que parece seguirte. Ha llegado el hartazgo de mi voz que ahora clama, para venir a ti, sin la afonía marcada de tu ausencia. Fuera de toda duda, he añorado el vacío que nos cobija, ya desde la morriña.
Y sin embargo, en la existencia ya forzada de nuestra soledad, se oculta aquella ofensa. Hoy colmada de besos. Aguarda omisa en las espinas, que separan la piel de su abandono.
El corazón en plena huida, ha volcado sin ver. Quizá como al descuido, algo como un tormento o aflicción. Pudiéramos decir que es un fragmento, un vestigio tan solo de un alma acongojada.
Relegando del iris la mirada. Imitando quizá algún retroceso, no como la estrategia que en el puerto de tus labios, ha zanjado sin pena los añejos rencores del pasado.
Tampoco es un repliegue táctico en busca de una isla. Quizá tan solo es alguna desbandada de aquello ya sin nombre. Tu siempre has anhelado, el retorno distante, aunque a veces esquivo. Sabes, conserva este dolor, justo frente al placer… mientras se desvanece el abandono.


De acuerdo con el estudio publicado, hasta ahora no se había logrado medir empíricamente la capacidad de una figura literaria… para generar actividad cerebral en las personas. Para lograrlo, se mostraron diversas frases, una de ellas conteniendo figuras literarias, se midió su actividad cerebral por medio del electroencefalograma cuando las procesaban.
Ese es nuestro lenguaje subversivo,


Entre los riesgos documentados están: trabajar de noche. Lo hacemos casi siempre. Como resultado, hay un 19% más de riesgo para contraer cáncer. Son especialmente relevantes las cifras de un informe. Entre ellas: un 58% más de riesgo para cáncer de mama. También, un 35% para cáncer gastrointestinal. Un 28% para cáncer de pulmón. Ello, en comparación con quienes trabajan solo de día.
Si ejercer enfermería conlleva tantos riesgos, ¿porque elegimos esta profesión? Tal vez… la vocación. Probablemente influyen quienes nos precedieron en esta profesión.
Años después, encontré en sus sermones, la misma intolerancia de la religión hacia la planificación familiar. Eran los inicios de esta política y servicios en el país. Como cualquier ser humano, quizá soy severa en la crítica y parca en el elogio.Espero algún día hacer lo contrario. Dada mi formación en el ámbito de la salud tanto como en el género y los derechos humanos, me parecieron torpes y fuera de contexto las palabras del sacerdote. Hubo ocasiones especialmente relevantes, en que advertía a las mujeres a no acercarse a recibir la comunión, si usaban estos métodos. Preferí alejarme para no ofender con mis pensamientos tales acciones.